miércoles, 16 de enero de 2008

Últimas palabras sobre el fascismo

"Queremos decir, en primer lugar, que el balance histórico de la Revolución francesa, por un lado, y de las revoluciones fascista y comunista, por otro, debe diferenciar claramente el proceso iniciado por el nacimiento de la democracia moderna en 1789 del proceso que llevó a la instauración de los totalitarismos en el periodo de entreguerras. En segundo lugar, que el primer proceso constituye el fundamento de una nueva tradición política y jurídica, de un nuevo modelo de civilización; mientras que el segundo es ajeno a la idea de orden civilizatorio por conducir a la instauración del reino de la pura arbitrariedad y el asesinato de masas políticamente dirigido y tecnológicamente organizado". [Las negritas son mías].
(Luis Gonzalo Díez, Anatomía del intelectual reaccionario, Epílogo).
Me faltaba llegar aquí, por supuesto (siempre falta llegar a algún sitio).

16 comentarios:

Sursum corda! dijo...

blue eye:

Yo el otro día en mi blog escribía que parece como si el lema democrático "libertad, igualdad, fraternidad" fuese contestado y negado por el fascista "credere, obbedire, combattere".

Nada de igualdad o libertad. Un lider manda, tú obedeces.

Nada de fratenidad. Al otro se le combate y se le somete o se le elimina.


El fascismo es el matón de barrio elevado a modelo político, el criminal gobernando y administrando justicia.

Sursum corda! dijo...

blue eye:

He dicho el fascismo, pero debería haber dicho todos los totalitarismos porque a ver quién ve la diferencia con que gobierne Stalin imponiendo su modelo por la fuerza, sin elecciones, sin críitica.

Hoy "Lula" Da Silva visitaba a Fidel Castro como no creo que se habría atrevido a visitar a un Mussolini del siglo XXI. ¿Por qué la izquierda se niega a ver totalitarismo donde un tirano se pretende de izquierda?

¿Habría visitado a Pinochet? ¿A Stroessner? ¿A Videla?

Un saludo.

surscrd

Irene dijo...

¿Cómo? ¡¿Que la Revolución Bolchevique no fue un maravilloso acontecimiento histórico que liberó a los trabajadores?!

Tú no serás una facha, ¿no?

:-P Besitos

di blasino dijo...

No debería ser necesaria la aclaración sobre el justo balance histórico de la Revolución Francesa, y sin embargo sigue siéndolo. Con frecuencia los tiempos modernos son juzgados como un “totum revolutum” (nunca mejor dicho), donde a la transformación liberal-burguesa le siguen (parece que necesariamente y como un paso más) los espantosos movimientos totalitarios del s. XX. Y al achacar a la propia razón y a la libertad los movimientos que acabarían brutalmente con la segunda, se nos viene a decir que la esperanza está en Dios (Ratzinger “dixit”, cual hábil trilero).

Pues no, la esperanza está en los principios alumbrados por la Ilustración, no precisamente en la superstición. Y la barbarie sobreviene cuando se combaten aquellos principios, no cuando se profundiza racionalmente en ellos.
(Por todos los santos, qué a gusto me he quedado).

Jose dijo...

En mi libro de introducción a la ciencia política ya explican que el ideario marxista produce distintas praxis: la democrática y la dictatorial, dependiendo del papel que cada una de las dos praxis le den al concepto de "Estado".

Irene, la revolución bolchevique no invalida al marxismo, sino a esa praxis en el que el estado es omnipotente. Y no hay que confundir (y ay, se me ha olvidado escribir en tu blog, que lo lei y me encanta).

Tampoco creo que la revolución francesa sea la panacea... creo que como todo, difiere en la praxis. Si la praxis es la de matar y aniquilar a todos aquellos que no comulgen con el "libertad, igualdad, fraternidad", sean de la clase que sean... no me parece correcto. Y en la revolución francesa hubo mucho de eso. De caza de brujas. Que McCarthy no fue el primero, ni mucho menos.

Juliiiii dijo...

El título de la entrada me ha confundido y me veo obligado a emitir una pregunta que resulta algo sonrojante (para mí) debido al nivel de los comentaristas: ¿fascismo y comunismo son dos conceptos iguales?

Besitosssss

Sursum corda! dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sursum corda! dijo...

Podíamos encontrar la respuesta en dos párrafos del Manifiesto comunista de MARX Y ENGELS.


"El proletariado se valdrá de su dominación política para ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas.

Esto, naturalmente, no podrá cumplirse al principio más que por una violación despótica del derecho de propiedad y de las relaciones burguesas de producción, es decir, por la adopción de medidas que desde el punto de vista económico parecerán insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se sobrepasarán a sí mismas y serán indispensables como medio para transformar radicalmente todo el modo de producción."

Sursum corda! dijo...

Claro que el proletariado que manda al final no es el trabajador si esos otros de los que habla el mismo manifiesto

"Finalmente, en los períodos en que la lucha de clases se acerca a su desenlace, el progreso de desintegración de la clase dominante, de toda la vieja sociedad, adquiere un carácter tan violento y tan agudo que una pequeña fracción de esa clase reniega de ella y se adhiere a la clase revolucionaria, a la clase en cuyas manos está el porvenir. Y así como antes una parte de la nobleza se pasó a la burguesía, en nuestros días un sector de la burguesía se pasa al proletariado, particularmente ese sector de los ideólogos burgueses que se han elevado hasta la comprensión teórica del conjunto del movimiento histórico."

my blue eye dijo...

Contestaré rápidamente a Juli, aunque hay mucho más que decir y, sobre todo, que deciros a todos. Tu confusión es natural: fascismo y comunismo, en efecto, no designan el mismo fenómeno, aunque bastantes historiadores y filósofos políticos engloban ambos bajo el término "totalitarismo", que designaría un fenómeno sociopolítico más amplio - el Estado total "democrático" - propio del siglo XX.

La validez histórica del concepto de "totalitarismo" es discutible. Pero aquello a lo que apunta Luis Gonzalo Díez en el texto que he transcrito es precisamente a la unidad histórica de la ideología reaccionaria-fascista-voluntarista, aunque él mismo afirma que los historiadores no tienen todavía un nombre - tampoco él lo ha encontrado - para este suceso; y el fascismo, evidentemente, no lo recoge. Para responder, de paso y rápidamente, a Jose, la Revolución Francesa tuvo muchas aristas, y no se trata de suavizar el Terror o la dictadura jaconina, ni de negar el caos revolucionario, el desastre, la inestabilidad y las persecuciones que la Revolución provocó. No se trata de ver en la Revolución Francesa el remedio, la salvación, la redención de todas las revoluciones; sino, al contrario, de reconocer que la Revolución abrió caminos nuevos en la historia, algunos muy escarpados e incluso abismales, que la propia tradición revolucionaria - es decir, lo que a partir de 1789 ocurrió - se encargó de ordenar y pavimentar. Sólo de la Revolución Francesa surge la democracia liberal del XIX, los movimientos de emancipación, el sufragio universal, la ordenación jurídica del Derecho moderno, la socialdemocracia. Surge, pues - y esta es la propuesta de Díez - un modelo civilizatorio que, en esencia, es el mismo en el que nos encontramos ahora viviendo. Sin embargo, de las revoluciones del siglo XX - que son la bolchevique de 1917 y las revoluciones fascista y nazi de Mussolini y Hitler - no ha salido, como es evidente, ningún modelo civilizatorio: y esto porque ninguna ordenación es posible bajo el Terror, ya que sería una contradictio in adjecto, como bien comprendió - y legitimó - Carl Schmitt.

En último término, y para seguir con Juli, se trataría de averiguar cuál es ese "fondo común" ideológico que nos permite identificar los mismos rasgos en De Maistre, Pareto y Carl Schmitt - sujetos de la "anatomía del intelectual reaccionario" que lleva a cabo Díez en su libro - y en Sorel o Lenin, el último de los cuales "pasaba" por dictador-amigo. Algo de esta pregunta se rastrea en todas las grandes obras políticas que conciernen al siglo XX: no sólo en esta, también en la novela "Vida y destino", de Grossman.

Lo que dijo Marx o no dijo, y lo que luego dijeron sus herederos, es otro tema. Pero hay una cosa que sí está clara: entre Marx y Lenin hay un abismo, una ruptura radical en la concepción de la historia.

Sursum corda! dijo...

blue eye:

Yo no veo el abismo entre Marx y Engels a un lado y Lenin al otro, o esta frase sirve de puente.

"Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar."

El manifiesto del partido comunista, capítulo IV

Veo más bien que Lenin llevó a la práctica lo que Marx y Engels proyectaban.

Y para ver lo que piensan de la socialdemocracia o similares.

"Otra forma de este socialismo, menos sistemática, pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarles, sino solamente una transformación de las condiciones materiales de vida, de las relaciones económicas. Pero, por transformación de las condiciones materiales de vida, este socialismo no entiende, en modo alguno, la abolición de las relaciones de producción burguesas —lo que no es posible más que por vía revolucionaria—, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base de las mismas relaciones de producción burguesas, y que, por tanto, no afectan a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado, sirviendo únicamente, en el mejor de los casos, para reducirle a la burguesía los gastos que requiere su domino y para simplificarle la administración de su Estado."

El manifiesto del partido comunista, capítulo III, 2

Sursum corda! dijo...

Totalitarismo es la ideología de que el Estado debe controlar todo. Y está claro que el modelo de la URSS controlaba todo, desde la política, la economía hasta la religión, la prensa o el mínimo detalle porque con una idea de que ellos solos tenían la ciencia del materialismo dialéctico, el resto no eran ideas o prácticas discutibles sino enemigos que había que derrotar.

Afortunadamente la socialdemocracia se ha ido quitando el parasitismo marxista para reconocer que cualquiera que sea la idea, la única forma legítima y práctica de llevarla adelante es la democracia.

Sursum corda! dijo...

Una cita de una web trotskista.

"Concentración de poder

En la historia del pensamiento marxista, el concepto de "dictadura del proletariado" ha sido empleado en una doble acepción. La primera refleja la que constatación de que en una sociedad en la subsisten las clases sociales, todo Estado puede ser caracterizado como una dictadura de clase, es decir como la dominación de una clase social sobre la otra. Evoca la ineluctable concentración del poder en las manos de una de las dos clases fundamentales de la sociedad y plantea la alternativa: dictadura de la burguesía o dictadura del proletariado. La segunda acepción de la dictadura del proletariado, más circunstancial, califica a un régimen político ligado a una situación de excepción. En el momento de la crisis revolucionaria que tiene como objetivo el derrocamiento de las clases dominantes y el establecimiento de un nuevo poder, se pone en pie una dictadura revolucionaria, un régimen que concentra todos los poderes y que, frente al enemigo, utiliza medidas de excepción (incluso medidas que restringen las libertades democráticas), el tiempo (necesario) para estabilizar las nuevas instituciones revolucionarias. Este es el sentido que le ha dado a la "dictadura jacobina", tanto Robespierre como Lenin en sus analogías entre la "dictadura de obreros y campesinos" durante la Revolución Rusa y las formas políticas de los gobiernos más radicales de la Revolución Francesa.

En la Crítica a los programas de Gotha y de Erfrut, Marx y Engels amplían estas definiciones dándoles un contenido más general, el de una transición entre el capitalismo y el comunismo: "Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista, se ubica el período de la transformación revolucionaria de la primera en la segunda. A la que corresponde un período de transición política en el cual el Estado no sería otra cosa que la dictadura revolucionaria del proletariado". Marx y Engels se refieren entonces directamente a las medidas revolucionarias y a las características institucionales decidas, en 1871, por la Comuna de París para definir el contenido de la dictadura del proletariado.

La Comuna es presentada como la primera experiencia de "gobierno de la clase obrera" o de "dictadura del proletariado". Marx, después Lenin, en El Estado y la Revolución, subrayaron las principales características: el pueblo en armas, la Comuna (forma política de la democracia directa), la destrucción de la vieja maquinaria del Estado, la propiedad pública y social y la cooperación de los productores. Ellos olvidaron, en cambio, señalar que la Comuna constituía también una tentativa de combinar democracia directa y sufragio universal."

my blue eye dijo...

Sursum: pero la obra de Marx es muy amplia y, en algunos aspectos, demasiado ambivalente. Sólo así se explican las múltiples formas que adquiere el marxismo después de Marx. No estoy en absoluto de acuerdo con la idea de que Lenin constituye "la verdad de Marx", por decirlo así; aunque, obviamente, la teoría y práctica bolcheviques se fundan en aspectos recogidos de la obra marxista.

A lo que me refería es a esto: Marx escribe en un momento en que utiliza una "nueva" ciencia - la sociología - para hacer una serie de análisis sociales, políticos y económicos que conducen a una serie de predicciones que luego fallan, que no se cumplen. A raíz de esto, hay que revisar a Marx; y esta revisión tiene lugar en todos los frentes del marxismo a finales del XIX y comienzos del XX. Entre Jaures, Bernstein y Kautsky y Lenin y Trotski hay un abismo que viene dado por condiciones históricas, por el complejo entramado de factores ideológicos y sociales de comienzos del siglo XX. Lenin y Trotski representan el voluntarismo aplicado a la teoría de Marx: no se trata de que la lucha de clases y la dictadura proletaria no estén presentes en Marx, sino de que en los textos de Lenin la voluntad del partido y de sus miembros - en tanto en cuanto representantes de vanguardia, avanzadilla del proletariado y del pueblo oprimido - se impone a la historia - a una historia que ya estaba contradiciendo a Marx, como de hecho se pone de manifiesto en las tesis de Jaures, Kautsky y Bernstein - y la fuerza. Esta imposición de la voluntad a la Historia no está en absoluto en Marx, o no lo está de esta manera, porque, para dar este paso claramente irracionalista, se necesitan una serie de transformaciones ideológicas e históricas a las que Marx no estaba sujeto. En definitiva, la tesis bolchevique es la apertura del marxismo al irracionalismo de la voluntad, a la fuerza que supera la Historia (de la deskulakización a los planes quinquenales) y la obliga a seguir los pasos como Dios-Marx manda; sólo que aquí ya no se está hablando Marx.

Lo de la web trotskista me hace gracia (una gracia cabreante, entiéndame), ya que me recuerda a mis tiempos universitarios. Esa gente necesita aferrarse a Marx como si se tratara de la Biblia, y necesita aferrarse a los bolcheviques - y, en particular, al sanguinario Trotski, cuya mayor virtud fue morir asesinado por Stalin - para demostrar que la Historia todavía puede ser leída por los iniciados. En fin, un asunto gracioso, aunque triste.

Sursum corda! dijo...

blue eye:

Una de las cosas que tengo en el cajón de los "me gustaría" es leerme a Marx en su totalidad, comentarlo y destacar las ideas fundamentales. Hasta ahora lo de la totalidad parece un sueño y mi culturilla no es la de un especialista en el tema. Así que no puedo hacerme una idea suficientemente clara de la evolución de su pensamiento. Y menos del desarrollo potencial de su pensamiento a la luz de sus principios si lo hubiera visto chocar con la realidad.

Pero sí parece claro que las ideas de "lucha de clases" y de "dictadura del proletariado" son de Marx y Engels y que son centrales en su teoría. De hecho, a la espera de que usted me corrija, creo que la evolución histórica prevista por Marx era la de un empobrecimiento progresivo de los trabajadores, crisis económicas cada vez más profundas y destructivas y la revolución violenta como única salida. Marx conoce la Comuna de París y ve en el fenómeno la realización de sus ideas, no lo desaprueba ni lo considera extraño.

Por eso creo que Lenin es más propiamente seguidor de Marx que Kautsky, el "renegado" Kautsky, que es un socialdemócrata que cree en la viabilidad del socialismo a través de reformas democráticas por vías parlamentarias.

Evidentemente no puedo discutirle por falta de conocimientos (y porque me parece verdad) que si Marx hubiera visto que la economía no iba hacia la miseria de trabajadores cada vez menos especializados y dependientes de las máquinas sino a una sociedad y una economía más tecnificadas donde el puesto de trabajo requiere cada vez más conocimientos y es más valioso para el empresario, más productivo y más deseable como cliente consumidor de los productos industriales, habría PODIDO rectificar su teoría y no habría quizá preferido mantener la teoría contra las evidencias. Pero no es evidente para mí que lo hubiera tenido que hacer necesariamente.

Quizá si, como usted dice, Marx era un racionalista y no un irracionalista como Lenin, capaz de llevar su teoría adelante a espaldas de los resultados, tendría que haber rectificado, pero lo que creo con suficiente convicción es que antes de esa potencial rectificación la teoría era la que era: "Lucha de clases y dictadura del proletariado" y Lenin la siguió. Se atribuye a Marx la frase "yo no soy marxista" en el sentido de que no era fanático. Y es posible que la evolución podría haber sido la de alguien que no era un fanático. Pero tomando la teoría y no la evolución personal de Marx, creo que la continuación de ésta es Lenin, no Kautsky, por desgracia.

Además, la socialdemocracia se va alejando progresivamente de Marx y su teoría para entrar en una versión comunitarista del liberalismo.

Es curiosa la crítica que hace Kautsky a Lenin cuando dice que a pesar de conocer la Europa occidental la ignora totalmente y cree que la situación puede ser similar a la de la Rusia que sí conoce. Lenin paso mucho tiempo en Suiza y era un lector impenitente. Lo que no creo es que llegara a entender las sociedades modernas y todo lo que se desviaban ya de la evolución pronosticada por Marx.

Un saludo y que sepa que es un placer leer sus comentarios y su blog.

surscrd

MadRod, ErRó dijo...

Mientras existan políticos no existirá jamás una "última palabra" sobre el otro bando. Ni siquiera los filósofos se pueden permitir ese lujo. Una pena, sería tan fácil vivir cerrando capítulos...