jueves, 12 de febrero de 2009

Un apunte sobre el valor en metafísica

"Preguntar significa para nosotros: exponerse a la sublimidad de las cosas y de sus leyes; significa para nosotros: no cerrarse al sobresalto del pavor ante lo incontenible, ni a la turbación que nos oprime frente a lo sombrío. Además, poder preguntar así es como presentamos nuestras preguntas, razón por la que nosotros no estamos al servicio de los que han acabado por cansarse y de su apacible necesidad de respuestas baratas. Nosotros lo sabemos: el coraje, con nuestras preguntas, para bordear los abismos de la existencia sin ceder nunca jamás al vértigo, este valor conlleva en sí mismo una respuesta mucho más importante que cualquier información aportada demasiado rápidamente por sistemas conceptuales artificialmente construidos" (Martin Heidegger, El estudiante alemán como trabajador, 1933; cursivas mías).
Estas son las palabras del Profesor Heidegger en su arenga a los estudiantes alemanes, como Rector de la Universidad de Friburgo en los inicios de la dictadura nazi. Sus referencias al valor de enfrentarse al abismo (Ab-Grund: falta de suelo o de fundamento) de la existencia, tal y como se expone en Ser y tiempo (1927), se quedarían en este caso en pura retórica entusiasta con el nuevo poder, si no fuera porque verdaderamente Heidegger está animando al estudiante alemán, en 1933, a rendirle servicio al Estado (nazi) mediante la "pregunta" que consiste en coger las armas.
¿Es esta la valentía de la metafísica alemana, frente al cansancio y a las respuestas baratas de los liberales, frente al artificio de los social-marxistas? Algunos dirán que esto es sólo una anécdota, o un resbalón.

10 comentarios:

Teddy Earley dijo...

Visto cómo a lo largo de la historia tantos “valientes” han acabado en el fondo del abismo, a veces arrastrando consigo grandes multitudes inconscientes, ¿cómo no proponer un elogio al vértigo?

Pero reconozco que el vértigo también puede precipitarnos a la parálisis. Y al final habrá que aceptar que prudencia (miedo) y arrojo (locura) son dos decisivos elementos que integran la burda pasta de la que estamos hechos los humanos, aunque en distinta proporción según qué individuo, marcando en buena medida nuestra existencia. Como cualquier mamífero.
Un ejemplo: T. Earley = 95%-5% y previsiblemente aumentando (la diferencia).

Julián Cárdenas dijo...

Te contesto aquí a tu mensaje anterior, sobre todo porque parece que este post está inspirado en la discusión que tuvimos anteriormente.

Cuando hablaba de la valentía de la filosofía alemana, no me refería, para nada, a la metafísica. Ni Wittgenstein, ni Marx, ni Nietzsche, ni Heidegger son pensadores metafísicos, al menos en el sentido tradicional. Hay una tendencia a asociar la filosofía alemana con la especulación desenfrenada, al idealismo absoluto, lo que me parece erróneo. Se trata, más bien, de hasta qué punto los pensadores de las distintas tradiciones se atrevieron a sostener opiniones absolutamente contrarias al espíritu de su época, a la intelligentsia, etc. Es en ese sentido que se puede hablar más de coraje intelectual( lo que no quiere decir siempre que hayan acertado, por supuesto). Y me parece imposible no ver la diferencia. Algún pensador inglés ha sufrido la enorme soledad de personas como Nietzsche o Wittgenstein( que pasó varias temporadas en Noruega sólo)?

Estoy de acuerdo contigo en que Hobbes es un pensador político de calibre. Locke siempre me ha parecido de segunda. Es como Voltaire, una persona cuya influencia histórica no se corresponde con sus méritos reales.

En cuanto a la ciencia, por supuesto pienso que los filósofos deben conocer la ciencia de su tiempo, aunque no debe ser aceptada con beatería. En el mundo anglosajón, la filosofía casi siempre se hace con otra carrera: con economía, con matemáticas, con psicología. Yo mismo estudio ahora teoría de juegos.

Dicho esto, por supuesto se puede dudar de hasta qué punto es la ciencia una representación fiel de la realidad, hasta qué punto siquiera podemos hablar de realidad etc. Si una filosofía no es compatible con lo que la ciencia dice en un determinado momento histórico, no siempre es la filosofía la que falla.

A mí las palabras que citas de Heidegger me parecen hermosas y certeras. No entiendo muy bien tu crítica: quieres decir que porque Heidegger tuviera vinculación con el nazismo, lo que dice puede llevarnos directamente al totalitarismo, luego es mejor ser precavido y no sondear abismos? No es como atacar el trato justo a los animles porque Hitler lo defendió? Puedes probar que Heidegger hiciera alguna vez una incitación explícita a las armas? A qué se debe esta permanente persecución a Heidegger? ¿ No participaron científicos en los campos de concentración y en el programa nuclear nazi( gente como Heisenberg)? Por la misma lógica, se debería despreciar la ciencia?

Eduardo dijo...

Me parece muy acertado el enfoque de este comentario. Este tipo de filósofos alemanes especulativos, con Heidegger a la cabeza, que es de los que se tomó en serio a Nietzsche, sólo tienen interés desde el punto de vista de la sociología -por ejemplo de la sociología del nazismo, porque desde el punto de vista substantivo, de la filosofía o de la ciencia, su valor tiende a cero.

my blue eye dijo...

Julián: lo que digo no es que haya que ser precavido por miedo a acercarse al abismo de justificar el asesinato de millones de personas (aunque no estaría de más que ciertos filósofos hubiesen tomado esas precauciones tan cobardes). Escribo contra la retórica del abismo, contra la palabrería del peligro y del abismo, que esconde una pura crítica ideológica al status quo. Mirarle a la cara al abismo sirve ¿para qué? Para sentirse lleno de adrenalina filosófica mientras se rehuye el reclutamiento militar o el contacto social; desde la pizarra o leyendo un libro de Kant, ¿cuántos abismos se ven al día? ¿Y qué deseamos justificar cuando decimos que los hemos visto? La distinción entre el abismo y lo cotidiano/ordinario/masificado/tecnológico (es decir: democrático) me parece ideológica, además de que resulta una pobre descripción de la vida o de la existencia. Cuando digo que es ideológica, me refiero a que sirve a unos objetivos sociales y políticos concretos; cuando digo que describe pobremente la existencia, afirmo que está superada como ciencia, por mucho que se permita uno caer de vez en cuando en los abismos de la analítica existencial y la ontología fundamental.

Y sí, sostengo que sí se puede encontrar un llamamiento a las armas en los textos políticos de Heidegger, inclyendo el Discurso de Rectorado, donde, por cierto, se sostiene una concepción de la ciencia tan vaga y absurda que me gustaría que alguien se dignase a explicar en qué consisten sus principios, sus métodos, hipótesis de trabajo aceptables (Ürsprung, claro está, si atendemos a Introducción a la metafísica), etc.; incluyendo también El estudiante alemán como trabajador, trabajador del Estado nazi; incluyendo la alocución en homenaje a Albert Leo Schlagetter, el héroe. No persigo al pobre Don Martín, me limito a criticar sus textos y a exponer sus vínculos ideológicos y políticos.

Dime si la soledad de Nietzsche o Wittgenstein significa que se han aproximado con coraje y gallardía a la verdad. ¿Estar solo y aislado en una cabaña supone haber formulado las preguntas adecuadas? En este punto, debo admitir que soy muy superficial. A mí me gustan los filósofos que tienen buen humor y un carácter afable o al menos simpaticón, y que han sido tan apocados como para atreverse a interpelar a sus estúpidos conciudadanos (Hume, Mill, Locke, Voltaire, Spinoza, incluso el insoportable Rousseau; y, por supuesto, Marx, a pesar de su estilo más bien insidioso).

Lo que dices de la ciencia me ha recordado un seminario en el que estuve hace poco. Alguien estaba muy escandalizado ante el rumbo de la neurosociología. Describió ciertos experimentos al estilo foucaultiano y concluyó su exposición afirmando, muy entristecido, que la ciencia no había aprendido nada de la filosofía del siglo XX. Ahora bien, ¿alguien puede decirme qué hemos aprendido nosotros de la ciencia del siglo XX y ahora mismo, aparte de esa innegable habilidad para sentirnos escandalizados?

Ojalá en las universidades españolas nos obligaran a tomar cursos de economía y de biología, con eso te lo digo todo.

Anónimo dijo...

Mira, mejor dejamos la conversacion.

Efectivamente, eres estupida y cobarde. Por que no te lees libros por tu cuenta, en vez de quejarte de lo que no te han ensenado? Es que no sabes, necesitas que te lo den todo hecho? Quizas es que tu no has aprendido nada; muchos filosofos desde luego si lo han hecho, y es absurdo que pretendas endilgarles a todos desconocimiento de la ciencia.

Dedicate a lo afable: no creo que tengas talento para otra cosa.

A veces pienso que el tal Eduardo tenia razon. La filosofia deberia ser una cosa de elites, hay gente que claramente no esta a la altura. Para que ofrecerla como una carrera?

Adios

Anónimo dijo...

Que es eso de decir que esta superado como ciencia hablar del abismo? De que diantres hablas?

Anónimo dijo...

Heidegger no se propone hacer una caracterizacion de la ciencia, solo quiere animar a los estudiantes a recuperar su espiritu original. A que viene la critica? No se trata de un libro sobre filosofia de la ciencia, es un discurso.

Cada nueva lectura de tu respuesta me hace pensar peor de tus habilidades filosoficas.

Anónimo dijo...

Por cierto, ya se notaba que tenias bastante aprecio por lo afable: como puede alguien con alguna profundidad tener un link en su blog a Arcadi Espada?

Puro filisteismo

my blue eye dijo...

Puede que yo tienda sólo a lo afable, usted (creo que me voy a deshacer rápidamente del tuteo) simplemente no tiene ni las ganas ni la capacidad de debatir. Sus argumentos ad hominem no merecen siquiera una respuesta seria. ¿Cree que, a estas alturas, significa algo que me diga que lea más libros o que no se me da la filosofía pura? No sé si le servirá con alguien, pero espero que no llegue usted a enseñar si son esas sus técnicas.

En fin, me hace gracia lo del filisteísmo. A lo mejor los que sí deben entregarse al cultivo de la filosofía - esas élites que usted dice, y a las que usted sin duda sí pertenece - son aquellos que se sulfuran y disparan con tanta facilidad con su pluma o su teclado.

Dedíquese usted a escuchar al ser, ya que yo no tengo oídos.

Dalia Castro D Cutz dijo...

Bueno en lo personal me ah parecido una buena lectura para deleitarme un poco y aprender con poco mas sobre
La metafísica♥